10 de diciembre de 2024
El 10 de diciembre se celebra el Día de los Derechos Humanos para conmemorar la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, como un compromiso global por la dignidad, la justicia y la igualdad.
La Declaración Universal establece los derechos fundamentales que tienen todos los seres humanos, independientemente de su raza, color, religión, sexo, idioma, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
La Declaración se basa en el principio de igualdad y no discriminación, así como en la universalidad e inalienabilidad, y la interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos. Los derechos consagrados en la Declaración marcan el camino para lograr por medio de la creación de leyes y desarrollo de políticas públicas, sociedades más justas y pacíficas.
En América Latina, esta fecha resuena profundamente, vinculándose con las luchas históricas por los derechos humanos y, particularmente, con las emprendidas por la recuperación de las democracias, tras las dictaduras que marcaron al Cono Sur.
En nuestra historia compartida, la Declaración Universal y la reafirmación de los derechos humanos fueron herramientas clave para la pacífica e incansable búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia, necesarias para lograr la paz y la democracia, así como garantizar la no repetición para nuestros pueblos.
Sin embargo, los desafíos de la región no han desaparecido. La pobreza, la crisis ambiental y las desigualdades estructurales siguen golpeando a millones de personas, evidenciando que los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales deben ser efectivos para garantizar una vida digna.
América Latina, una de las regiones más desiguales del mundo, enfrenta la tarea urgente de implementar políticas públicas con enfoque de derechos humanos que salde estas deudas históricas, que no son solo compromisos éticos, sino garantías para una paz duradera y el desarrollo sostenible de la región.
El aporte a los enunciados universales de derechos humanos, desde el sur, incorpora estas cosmovisiones, prácticas y saberes en las políticas públicas como eje fundamental para enfrentar la crisis climática y asegurar un ambiente sano para las generaciones venideras.
En este marco, desde el Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR (IPPDH) cooperamos con los países de la región para que los derechos humanos sean una realidad, por medio de la implementación de políticas públicas basadas en derechos. El enfoque de derechos humanos en las políticas públicas tiene a las personas en el centro, y ese es el punto de partida para realizar diagnósticos y pensar las políticas públicas.
Desde su creación en 2009, y a lo largo de estos 15 años, el IPPH ha trabajado incansablemente para consolidar los derechos humanos como eje de la identidad regional mediante el diseño e implementación de políticas públicas. Sus líneas estratégicas de trabajo son aprobadas por la Reunión de Altas Autoridades sobre Derechos Humanos (RAADH), integrada por las principales autoridades de las instituciones competentes en la materia de los Estados Partes y Asociados del MERCOSUR.
A través de sus ejes de trabajo -la asistencia técnica; formación y capacitación; investigación y gestión de la información; diálogo y participación; y comunicación y cultura en derechos humanos- el IPPDH orienta su plan de acción para que las personas y sus derechos estén en el centro de las políticas públicas.
Solo mediante el diálogo genuino y el trabajo conjunto de los Estados y sus pueblos será posible construir un futuro en el que los derechos humanos sean una realidad tangible.
Este 10 de diciembre, el IPPDH reafirma su compromiso de trabajar por los derechos humanos y el cuidado del planeta, entendiendo que estos derechos fundamentales son la base de la paz y la democracia. En definitiva, son el único futuro posible.